viernes, 12 de enero de 2018

El mejor docente de la galaxia es un hombre

Estos días se han repartido los galardones a los "mejores docentes de España  del 2017" (sic). La verdad es que entre los premiados aparecen algunos nombres que para un servidor son a menudo fuente de inspiración y, sobre todo, garantía de un trabajo bien hecho y de un enorme respeto por la profesión y por su comunidad educativa. A otros muchos galardonados (el uso del género masculino no es casual, luego hablamos de ello) no tengo el placer de conocerlos, aunque estoy seguro de que la gran mayoría ejercen su trabajo con una profesionalidad fuera de toda duda. En cualquier caso, las redes han ido calentitas estos días debatiendo sobre la cuestión: que si postureo por un lado, que si envidias por otro; que si los premiados casualmente suman miles de seguidores en Twitter, que si los críticos contribuyen a perpetuar un modelo de escuela inmovilista... En fin, el ruido de siempre.

Supongo que para muchos de los críticos las dudas vienen, y seguro que no digo nada nuevo, por el carácter individual del premio. La profesión docente, según la entiende un servidor, es una labor que se desarrolla en comunidad, en la que el individualismo que visibiliza este tipo de premios no debería tener demasiado sentido. Perdón por la comparación, pero pasa un poco como con los premios individuales en deportes colectivos: resulta difícil destacar cuando tu entorno no acompaña. Selecciona al mejor jugador de fútbol del mundo (Messi no cuenta, ese animal es capaz de cualquier cosa) y ponlo en un equipo mediocre. Seguro que sus prestaciones bajarán enteros, qué duda cabe. Pues a nivel educativo me temo que sucede lo mismo. Coge al mejor maestro de España, del mundo si quieres, y ponlo en un contexto educativo de máxima complejidad sin apoyos y sin los recursos necesarios... En fin, que milagros a Lourdes.

Por otro lado, hay profesionales de la educación que consideran que, como mínimo, estos premios contribuyen a visibilizar y prestigiar una profesión tan denostada en los últimos tiempos como es la docente. Pues lo mismo no les falta razón, claro. Siempre está bien reconocer el trabajo de profesores, equipos directivos, blogs, asociaciones de madres y padres y de cualquier entidad vinculada a lo educativo. El problema quizá radica en que esta visibilización se limite a contribuir a la aparición de un modelo de profe-star innovador estrechamente ligado a grandes marcas (editoriales, grupos de comunicación, grandes empresas del sector tecnológico, banca o... ¡clínicas odontológicas! 😲) y que ello arrincone el que quizá debería ser el debate central del panorama educativo: la necesidad de políticas públicas que contribuyan a reducir desigualdades y a mejorar las condiciones de trabajo de muchos profesionales de la educación. Porque unas mejores condiciones de trabajo generan, además de mejores docentes, unas mejores condiciones de aprendizaje, que al final es de lo que se trata.

Y sé de sobra, porque conozco a algunos de los premiados, que no hace falta que nadie les recuerde esto porque muchos de ellos lo viven en sus aulas y en sus centros a diario. Pero también habrá alguno que cegado por los focos o, quizás, por un entorno social y académico menos árido pierda un poco de vista lo verdaderamente importante del asunto y no aproveche estos escaparates para hacer el debido retorno a su comunidad educativa. O lo mismo no, claro, que uno a veces se pone muy enrevesado. Además, tampoco se trata de demonizar este tipo de eventos. A uno puede ser que no le interesen demasiado, pero tampoco se acaba el mundo porque un banco decidar promocionar tal o cual modelo. Quizá deberíamos estar por encima de ello. Y es que a menudo el mejor desprecio es no hacer aprecio...

Y, por último, la cuestión de género. Vamos a los números. No sé, me sorprende que entre los 50 docentes nominados solo haya 9 mujeres y que entre 15 más votados entre todas las categorías solo aparezcan 3. ¡3!  Como diría aquel: "No hase falta desir nada más". Bueno sí, que lo mismo podríamos darle una vuelta a estos de los premios y, sobre todo, que lo de la cuestión  de género no puede esperar ni un minuto más. Porque me temo que en este preciso instante ya hay algún ejecutivo del área de marketing de alguna gran multinacional o fundación pensando en crear los premios al mejor docente de la galaxia y, sabéis qué, no tengo ninguna duda del género del primer galardonado con tan magno honor.


lunes, 8 de enero de 2018

Educación para la igualdad: lista de tareas pendientes

Estos posts sobre coeducación los escribo siempre desde el más absoluto de los miedos respetos. Ya explicaba en (También) soy machista mi posición al respecto. No se trata de ponerse la venda antes de la herida, ni mucho menos, ni de fustigarse simplemente por ser un hombre, faltaría más. Eso sí, creo que desde nuestra posición debemos ser especialmente sensibles respecto un tema en el que, normalmente, el simple hecho de ser hombres nos sitúa en un punto de partida notablemente más cómodo que el de nuestras compañeras mujeres. Por no hablar, por supuesto, de otros colectivos que quedan al margen del tradicional planteamiento binario hombre-mujer.

En fin, viene todo esto a cuento por la necesidad de un servidor de ponerse manos a la obra para evitar que su trabajo en términos de coeducación quede reducido a la simple realización de actividades puntuales más o menos exitosas pero, en cualquier caso, anecdóticas. Se trata, pues, de dotarse de una especie de decálogo coeducativo interiorizado en la propia práctica profesional para contribuir, en la medida de lo posible, a la erradicación de la situaciones de discriminación tan flagrantes como las relacionadas con las cuestiones de género. Así pues, me autosugiero:
  1. Visibilizar el trabajo de las mujeres desde el currículum académico. Un ejemplo. El estudio de la educadora e investigadora Cécile Barbeito Observatori de llibres de text. Anàlisi de la didàctica de les ciencies socials des d'una perspectiva de pau (2017) publicado por el Institut Català Internacional per la Pau detectó que un 93% de los personajes que aparecen en los libros de texto de tercero de la ESO con nombres y apellidos son hombres. Y del porcentaje correspondiente a las mujeres, un 35% no consta por su propio papel, sino como mujer, madre o hija de un hombre. ¿Un 93%? 😖 Me temo que no estamos haciendo un tratamiento demasiado equitativo de la cuestión. Y es que el papel de las mujeres en TODAS las disciplinas académicas presentes en los currículos de turno es, me parece, superior a ese 7% que refleja el estudio en cuestión. Seguro que, en este sentido, podemos hacer mucho por sacar a la luz todo ese trabajo sepultado por el peso del "currículum masculino".  
  2. Crear líneas de trabajo conjuntas para visibilizar y atacar la cuestión de la desigualdad. Se trata de superar el esquema de trabajo individual (y a menudo invisible) en el aula para desarrollar iniciativas colectivas que profundicen en el análisis, reflexión y denuncia. Sin duda, el trabajo transversal y en red entre los miembros de la comunidad educativa va a ofrecer resultados más potentes y efectivos que las acciones individuales que podamos llevar a cabo. Así pues, no parece una mala idea bien sumarse a las propuestas desarrolladas por el resto del equipo, bien comunicar las propias iniciativas para conseguir nuevos socios que las potencien y enriquezcan.
  3. Insistir en la celebración de actividades de concienciación contra la desigualdad. Aunque, a veces, los resultados sean frustrantes y generen la sensación de batalla perdida. No son pocas las propuestas de concienciación que afrontamos desde la absoluta motivación y que acaban, si no como el rosario de la aurora, sí con comentarios, actitudes y reflexiones muy alejadas de los propósitos de la actividad (normalmente, claro, por parte del público masculino -aunque no solo). Bien, cabe seguir plantando batalla y no desistir ante la respuesta de determinados colectivos. De hecho, es precisamente esa respuesta la que debe seguir motivándonos a continuar programando y pensando nuevos modos de trabajar.
  4. Seguir formándonos como agentes de cambio contra la desigualdad. Leyendo, estudiando, atendiendo cursos y formaciones, contactando con asociaciones y/o otros centros que estén trabajando en propuestas concretas... Son muchas las vías para ampliar nuestro bagaje en términos de educación para la igualdad, si bien es cierto que son las distintas administraciones educativas quienes deberían potenciar este aspecto con formaciones prácticas  accesibles al conjunto del profesorado.
  5. Huir de los clásicos estereotipos de género (también) en el ámbito escolar. Es decir, esa visión tradicional del asunto que categoriza a las chicas como "buenas, tranquilas, ordenadas y pulidas" y a los chicos como "fuertes, rebeldes e irracionales". Y es que, aun siendo conscientes de la limitación y de la simplificación que suponen, quizá contribuimos de manera inconsciente a su perpetuación más a menudo de lo que creemos. De hecho, existen numerosos estudios que apuntan que la existencia de estos juicios escolares tiene una influencia notable en el día a día del aula en términos de qué y cómo se enseña, en cómo el profesorado se relaciona con su alumnado, en cómo se organizan los espacios escolares o en la propia concepción que tienen los docentes sobre las habilidades y disciplinas más o menos "femeninas". Esto último tiene una clara repercusión en las trayectorias formativas y profesionales de los jóvenes una vez acceden a estudios superiores. ¿Cómo se explica, de lo contrario, la reducida matrícula general de mujeres en estudios de ingeniería o de arquitectura, por ejemplo?
  6. Comprender nuestras propias autolimitaciones. Porque hemos sido educados en una sociedad con roles de género muy determinados y podemos, sin quererlo, estar contribuyendo a su reproducción. Para evitarlo, pues, debemos autoanalizarnos (sin caer en la paranoia, claro) y tratar de erradicar aquellas conductas y/o pensamientos que no se ajusten a la filosofía de educación para la igualdad que queremos promover. Para ello resulta imprescindible que reconozcamos el sistema de desigualdad imperante y los mecanismos de corrección de la misma. (Aquí volver al punto 4)
  7. Identificar la educación para la igualdad como innovación (de la buena). Porque no hay innovación más potente que aquellas acciones que contribuyen a erradicar situaciones de desigualdad entre las personas. Así pues, habrá que ubicar la cuestión en la lista de tops to-do y, en consecuencia, dedicarle el tiempo y los recursos necesarios para trabajarla en condiciones.
  8. Utilizar materiales alternativos, ajenos a prejuicios excluyentes por cuestiones de género pero también de nacionalidad, edad, religión, etc. Y es que parece claro que muchos materiales pueden pecar de responder a prejuicios y/o estereotipos no tanto por las ideas que muestran (que también) sino por los contenidos o perfiles que omiten.  Porque de todos es sabido que lo que no se nombra no existe. No parece mala idea, pues, hacer una selección de materiales que contribuya de manera efectiva a la sensibilización del alumnado.
  9. Hacer de la educación para la igualdad una cuestión del día a día, que supere el marco habitual de los Días de... para pasar a ser una cuestión estratégica en la gestión del aula y de los centros. 
  10. Atender la cuestión de la igualdad también desde el lenguaje. Y no me refiero tanto al hecho de usar la @ o la x en los plurales, o de doblar constantemente masculino y femenino, sino de tratar de no reproducir las desigualdades de género existentes mediante el uso del lenguaje. Quizá se trate, tan solo, de aplicar un poco de sentido común al asunto y ponerle atención a las palabras que nos nombran para que siempre estemos representados hombres, mujeres y los distintos colectivos que forman nuestra sociedad. A poco que nos esforcemos, creo que podemos hacerlo mucho mejor también en este sentido.
  11. Y por último, (bonus track para el sector masculino), escuchar más, hablar menos, reflexionar más sobre la cuestión y, sobre todo, pasar a la acción

Pues eso, me callo y al lío. 💪

domingo, 24 de diciembre de 2017

Out of the office

Pues otro año que se acaba. Como siempre, ha sido un placer compartir gran parte de lo vivido en nuestro centro y en nuestra aula por aquí. Aunque un servidor no tiene un espíritu demasiado navideño, para qué nos vamos a engañar, desde aquí queremos desearos que paséis unas felices fiestas y que descanséis todo lo posible, que vienen curvas. ¡Un abrazo y nos vemos en 2018 DE VUELTA!

martes, 19 de diciembre de 2017

Los profes de sociales hacen cosas

Acogiéndome a la ¿sorprendente? capacidad dialéctica de nuestro presidente del gobierno, cierro el año con este post titulado Los profes de sociales hacen cosas donde llevamos a cabo, como ya es tradición, un breve repaso por los principales proyectos, actividades y propuestas desarrolladas en el ámbito de las ciencias sociales del curso de graduado en educación secundaria durante este primer trimestre. La verdad es que uno siempre acaba con la lengua fuera y con la sensación de haber dejado muchas propuestas en el tintero, pero un repaso más sosegado muestra que algunas de las actividades, aun presentando amplias posibilidades de mejora, han ofrecido resultados bastante interesantes. Vamos a ello, pues. 


En Ciencias sociales II y movimientos migratorios empezamos el curso con el proyecto Ciudadano extranjero. Uno de los objetivos básicos de la propuesta era hacer un análisis de cómo los medios de comunicación abordan el tema de la inmigración. Para ello, además de elaborar un documento de "buenas prácticas informativas", decidimos continuar con la elaboración de un banco de entrevistas a personas migrantes con el fin de aproximar al alumnado a la realidad de las migraciones. Como siempre, el resultado ha sido fantástico, ya que se muestran perfiles migratorios de lo más diverso. Este año, además, hemos creado un bloc donde el alumnado ha editado todas las entrevistas y las historias de vida correspondientes. Se llama Ciutadà estranger y puedes acceder a él clicando en la imagen.Te recomiendo, sin duda, que escuches algunas de ellas.

https://ciutadaestranger.blogspot.com.es/

Una vez elaboradas las entrevistas y las historias de vida, dimos paso al Proyecto Mediterráneamente, donde recuperamos el trabajo de denuncia de las tragedias vividas en el Mediterráneo a lo largo del 2017. Como siempre, hemos investigado y hecho un seguimiento de tales tragedias y las hemos reflejado en el mapa colaborativo que iniciamos allá por el 2015. Es un documento muy triste y trágico, cierto, pero que nos ofrece enormes posibilidades de concienciación y de denuncia. Aquí lo tienes. Me temo que, lamentablemente, se trata de un proyecto que tendrá continuidad el año que viene.



Además, en este módulo hemos trabajado conceptos demográficos desde un punto de vista más teórico y hemos realizado, también, un breve repaso por la historia de las migraciones en España y Cataluña a lo largo del siglo XX y hasta la actualidad. Obviamente, hemos trabajado con datos estadísticos actuales y hemos tenido tiempo de ver dos películas (14 kilómetros y 1 franco, 14 pesetas) y un documental (La última frontera) que nos han sido de gran utilidad para reflejar contenidos trabajados a lo largo del módulo. Puedes acceder al día a día del módulo desde el blog de aula.

Por otro lado, en Ciencias Sociales y educación por la ciudadanía iniciamos el módulo con el proyecto central del mismo, la elaboración por parte del alumnado de una exposición sobre los derechos humanos y la denuncia de situaciones de incumplimiento. Así pues, cada alumno ha tenido que investigar sobre uno (o varios) derechos humanos y elaborar uno (o varios) carteles específicos mediante la aplicación Canva. Todos esos carteles han dado lugar a una exposición que hemos expuesto en la Biblioteca Municipal a partir del 10 de diciembre, Día universal de los derechos humanos.  Además, para cerrar el proyecto contactamos con Romà Cano, exdirector del Instituto de educación secundaria del municipio y profesor de ciencias sociales del mismo, el cual nos ofreció una conferencia de lo más interesante sobre la temática objeto de estudio. En definitiva, un proyecto que permite sacar el trabajo del aula fuera y que nos pone en contacto con otras instituciones del entorno.





Por otro lado, el módulo se completa con un repaso por los conflictos internacionales más relevantes y con dos unidades más, una de medio ambiente y otra de sistemas políticos. Todo ello, igual que en los módulos de nivel II, paralelamente a la elaboración de los portafolios digitales del alumnado. Los montamos en Google sites y la verdad es que, en general, han funcionado muy bien y recogen a la perfección el trabajo desarrollado por los estudiantes en cada una de las asignaturas. Puedes ver más sobre el día a día del módulo de Educación para la ciudadanía aquí.

En fin, mucho trabajo realizado y todavía más por delante. De hecho, me parece que el post tiene el título equivocado. Visto lo visto, debería llamarse Los alumnos de sociales hacen cosas. Y a ti y a tu alumnado, ¿cómo os ha ido el trimestre?, ¿tenéis alguna propuesta de mejora o crítica?

¡Cuéntame por aquí!

NOTA: Por cierto, también ha habido tiempo para las clases magistrales y para los exámenes las pruebas de validación, por supuesto. 😅

jueves, 14 de diciembre de 2017

Docentes para la inclusión: el sistema y sus muros

Hace unas semanas tuve la fortuna de asistir a la ponencia "La inclusión, una herramienta eficaz para combatir la exclusión social y la discriminación" presentada por Victoria Soriano, Directora adjunta de la Agencia europea para las necesidades educativas especiales y la inclusión educativa. En ella, Soriano desgranaba la situación del sistema educativo español en términos de inclusión, justicia social y acceso equitativo a la educación. Así pues, los allí presentes asistimos a una visión panorámica de lo más completa y, como cualquier conocedor de la realidad educativa española se puede imaginar, la lista de retos descritos no resultó baladí.

En cualquier caso, en un momento de la ponencia, Soriano enumeró cuatro características elementales que, desde su punto de vista, cualquier docente que quiera favorecer la inclusión en su aula debería tener en cuenta durante su desempeño profesional. A un servidor le llamaron la atención por la aparatosa evidencia de todas ellas. Vamos a verlas y a analizar algunas de sus claves.

En primer lugar, un docente que persigue la inclusión debe, por encima de todo, valorar la diversidad. Y ello implica, por supuesto considerarla una riqueza y en ningún caso un problema. La diversidad es un valor en sí misma y de ella se deriva un panorama de enormes posibilidades que un docente inclusivo sabe aprovechar y del cual es capaz de obtener un óptimo rendimiento.

Este concepto de la diversidad nos lleva a la segunda de las características enumeradas por Soriano en relación a los docentes inclusivos: apoyar a todo el alumnado. Se trata, pues, de no dejar a nadie atrás. Suena sencillo pero las condiciones de trabajo no siempre facilitan que algo tan sencillo como dar apoyo a todos y cada uno de los alumnos que se encuentran en una clase sea la tónica habitual en los centros educativos. Y, por supuesto, no precisamente por la actitud de la mayoría de los docentes que trabajan a lo largo y ancho del sistema educativo.

Como tercera característica elemental del docente inclusivo, Soriano señala el hecho de trabajar en equipo con el resto del claustro. Parece evidente que compartir información, objetivos y estrategias de trabajo en equipo puede ofrecer resultados de mucho mayor impacto que limitándonos al trabajo individual de cada docente en su parcela de conocimiento. Y es que la estrategia del forajido educativo no parece la opción más favorecedora para promover la inclusión del alumnado con necesidades educativas especiales.

Y, por último, Soriano señalaba la necesidad de favorecer el desarrollo profesional permanente del profesorado. Esto implica, por descontado, la formación continua de los docentes, el intercambio de información y de experiencias y el trabajo en red -en el claustro, pero también entre compañeros de distintos centros. Este enfoque lleva implícita la consolidación de un cuerpo docente actualizado, formado y bien preparado para atender el exigente trabajo que conlleva la inclusión en los centros educativos.

Pero claro, ¿cómo cumplir con las características señaladas desde las actuales condiciones de trabajo?, ¿cómo aprovechar las posibilidades que genera la diversidad y atender debidamente a todo el alumnado con las actuales ratios?, ¿cómo promover el trabajo en red con claustros tan inestables y con cuotas de interinos tan elevadas?, ¿cómo favorecer el desarrollo profesional permanente cuando no existe un plan de carrera docente y cuando los planes de formación son tan vagos y menguantes? 

Así pues, quizá primero cabe pensar en qué y cómo debemos modificar el sistema para que los centros educativos y, en consecuencia, los docentes puedan desarrollar un trabajo inclusivo en las aulas. Para ello debería atacarse una reforma integral del modelo para ubicar la inclusión como uno de los objetivos clave del trabajo en los centros. Es decir, saber qué le pedimos en términos de inclusión a la escuela y cómo nos dotamos de recursos para conseguirlo. Quizá de este modo los profesionales de la educación podamos implementar en condiciones óptimas las características del docente inclusivo señaladas por Soriano para, de este modo, tirar abajo algunos muros que hoy en día dificultan enormemente nuestro trabajo.

Puedes leer más artículos para INED21 pinchando aquí.

lunes, 11 de diciembre de 2017

Mapa léxico de la innovación educativa para despistados (III)

Hace unos meses nos arrancamos con un par de entradas sobre léxico relacionado con la innovación educativa (léase Mapa léxico de la innovación educativa para despistados I y su secuela, Mapa léxico de la innovación educativa para despistados II). La idea era ofrecer a los más despistados un pequeño diccionario con los términos imprescindibles para moverse con cierta soltura por los procelosos mares de la innovación educativa. Como esto no hay quien lo pare y como constantemente se cuelan en nuestra realidad términos y conceptos de nuevo cuño, un servidor amplia la nómina de "palabros" y conceptos de lo más in que llevan sonando por las redes en los últimos tiempos.

Deeper learning: traducido como aprendizaje más profundo, la idea central se basa en que el alumnado domine las competencias básicas, el pensamiento crítico, el trabajo colaborativo, el aprendizaje autodirigido y todo ello desde una actitud y mentalidad positivas. La carta a los Reyes, vamos.

Blended learning: aprendizaje semipresencial. Combina elementos de la formación presencial con las ventajas de la formación on-line. Bien montado puedes disfrutar de las ventajas de ambos modelos. Eso sí, con un poco de mala suerte te puedes tragar unas cuantas clases infumables y luego rematar la faena con un moodle de esos "molones". Ya contarás...

Edupills: minicursos de formación on-line que está lanzando el Ministerio de Educación. Cuando los acabas te dan unos badgets (ver definición más abajo) y te vas la mar de contento para casa. Bueno, no te vas para casa porque ya estabas allí. Es lo que tiene la formación on-line.

Badgets: insignias que indican que has superado con éxito una formación determinada. Vamos, más o menos como la pegatina que le pone la enfermera a mi crío en la pechera después de pincharle una vacuna (pero en plan virtual y molón, claro). Luego te los pones en un blog y te vienes arriba. Mira, yo tengo los míos aquí y aquí. Será por badgets... ;)

Storytelling: o el arte de contar historias. Vamos, estrategias comunicativas para camelarte al alumnado y, con suerte, ponerlo a trabajar en tu materia. Comunicación, marketing y seducción para aproximar los contenidos a la realidad de los estudiantes. Suerte con ello.

SPOOC: de los creadores de los MOOC y los NOOC, llegan ahora los SPOOC (Self-Paced Open Online Courses) o cursos abiertos en línea a tu ritmo. O lo que es lo mismo, aquí tienes los materiales y ya te vas apañando tú como puedas. Más info aquí.

Infografía: los carteles de toda la vida pero en plan 2.0 (o 3.0) y ahora, además, con posibilidades de interactividad absoluta. Para que lo entiendas, una mezcla de powerpoint y el típico collage en cartulina de tu infancia.

Realidad aumentada: pues eso, la realidad que te rodea pero aumentada con QRs, marcadores o dispositivos móviles. Más sencillo de lo que parece y con más posibilidades, quizá, de las que le estamos dando. No confundir con realidad virtual. Pregunta: ¿por qué ponéis un código QR en vuestra web con el enlace a vuestra web? 😕

E-portfolio: espacio virtual (blog, web, wiki, site, etc.) donde dejar evidencias del aprendizaje obtenido durante un curso, etapa o incluso durante toda una carrera profesional. Al igual que en el formato tradicional, la cosa puede ser un espacio ordenadito y de lo más apañao o un auténtico caos de documentos, enlaces y badgets mil (ver definición arriba). En fin, enséñame tu portfolio y te diré qué tipo de alumno (o de docente) eres.

VEC: acrónimo de vinculación emocional consciente. Lo último de lo último en inteligencia emocional aplicada al aula, me cuentan. Se basa en cambiar los códigos emocionales para "gestionar la emoción desde la emoción y con ello mejorar tu calidad de vida". Modelo no apto para docentes analfabetos emocionales como un servidor.

Pues 10 conceptos más para la saca. Como siempre, ya sabes que puedes matizar lo que quieras o proponer otros conceptos para futuras entradas. Porque, visto el ritmo al que avanza el tema, seguro que las habrá. 😀


martes, 5 de diciembre de 2017

La historia en la calle: un proyecto de dinamización turística en el aula de ciencias sociales

El otro día nos hacíamos eco por aquí de la publicación de enTERA2.0, el monográfico sobre aprendizaje a lo largo de la vida publicado por la Asociación Espiral en noviembre de 2017. En él, un servidor ha publicado el artículo Paseando por la historia del penedès Marítim: ABP y realidad aumentada en educación de adultos donde explicamos la experiencia desarrollada en nuestro centro en el ámbito de las ciencias sociales durante el tercer trimestre del curso escolar 2016-2017. 

En primer lugar, quisiera señalar que se trata de un proyecto con enormes posibilidades de mejora, por supuesto. Desde la temporalización inicial, hasta la sesión de presentación final, se han detectado numeros aspectos susceptibles de cambio. No obstante, a pesar de ello, se considera que se trata de una propuesta con interesantes posibilidades de dinamización, que seguro que iremos aplicando a lo largo de los cursos venideros.

En cualquier caso, aquí va el artículo. Espero que resulte de interés y, como siempre, se agradecerán enormemente comentarios y, sobre todo, propuestas de mejora. 


https://drive.google.com/file/d/1K7xjK-iLwAdIWGtnO4l0yihFeXIlKY6M/view?usp=sharing